lunes, 21 de enero de 2013

Critica "Inmortals"

Fragmento del cartel de 'Immortals'
Somos muchos los hombres a los que nos encanta ver películas con un gran héroe de acción que derroche carisma y testosterona. Y es que se me hace rara la idea de que haya alguien al que no le entusiasme oír a John McClane diciendo su famosa frase ‘¡Yippee-ki-yay, hijo de puta!. Sin embargo, en los últimos años la figura del gran héroe de acción está pasando por una grave crisis, ya que no hay ningún actor que quiera encaminar abiertamente su carrera por esta senda. Se ve que las nuevas generaciones lo ven como una lacra necesaria para ganar popularidad y dedicarse a otros papeles. Además, la presencia física de los héroes de acción de los últimos tiempos en grandes superproducciones tiende a potenciar más el ser un actor guapo que atraiga al público femenino que cualquier otro aspecto. Sí, tienen los músculos, pero les falta la presencia y el carisma especial de muchos de los intérpretes a los que veremos el próximo verano en ‘Los mercenarios 2’
Y es que yo siempre aplaudiré que se hagan películas como ‘Immortals’, ya que el cine necesita un equilibrio entre películas más artísticas y otras que sean buenos entretenimientos. Sí, uno siempre puede usar la típica excusa de que lo que a uno le gusta es el buen cine y quedarse tan pancho, pero lo que no se puede hacer es despreciar cierto tipo de películas sólo porque ese tipo de obras no nos interesen a priori. El problema no es que una película sea un western, un musical (menciono esos dos géneros porque fueron los que más me costó disfrutar) o una película de tíos ligeros de ropa peleando por no sé qué rollo celestial. No, las pegas vienen porque una película sea aburrida, tenga un guión vergonzoso, los actores estén fatal en sus papeles o el director esté a la altura del talento tras las cámaras de gente como Julián Lara. Ahora la cuestión es ¿Merece la pena ‘Immortals’?
Mickey Rourke en 'Immortals'
Lo más fácil a la hora de hablar de ‘Immortals’ sería despacharla diciendo que es una especie de mezcla entre ‘300’ (con la que no guarda tantos parecidos como uno podría esperar a primera vista), ‘Furia de titanes’, los videojuegos de ‘God of war’ y pequeños añadidos de ‘Espartaco’ y ‘Troya’, pero lo importante es la forma de usar esos ingredientes. Lamentablemente, ‘Immortals’ no sabe agitar bien la mezcla y el resultado final es un producto bastante vulgar, repetitivo y que se agota antes de llegar tan siquiera a la mitad de su metraje.